2008-07-28
-Basados en la experiencia británica, donde los ingleses desperdician cada año 6,7 millones de toneladas de alimentos, los periodistas L.Barton, J.Henley y A.Murray de The Guardian elaboraron varios consejos útiles para reducir el desperdicio de alimentos.
La información que es reproducida por La Nación en su edición de hoy explica que este desperdicio se debe a múltiples factores como el alto desarrollo de la industria alimentaria; el aumento de los supermercados; los outlet de comida rápida; el declive de la agricultura y la desaparición de los almacenes de barrio. Consejos
EVITE EL SUPERMERCADO: "Son muy caros", dice Joanna Blythman, autora del libro "En la tienda: el asombroso poder de los supermercados británicos". La multitienda estimula a comprar más de lo que uno necesita. Y si va, haga una lista de lo que verdaderamente necesita y ajústese a ella en forma rigurosa.
IGNORE OFERTAS 2 X 1: Muchas veces, las ofertas de dos por el precio de uno existen porque los artículos se están acercando a su fecha de vencimiento, o para dar al comprador la sensación de que se encuentran en un lugar de innumerables ofertas. Estas ofertas son de gran valor sólo si usted sabe cómo puede utilizar los alimentos extra.
LOS PRODUCTOS PERECIBLES, CÓMPRELOS A DIARIO: Al comprar a diario lo que usted necesita, es menos probable que compre montones de vegetales, carne y pescado que luego se quedarán en el refrigerador echándose a perder. Algunas investigaciones demuestran que el verdulero de la esquina es un 35% más barato que un supermercado.
COMPRE EN GRANDES CANTIDADES LOS NO PERECIBLES: Comprar en grandes cantidades el arroz, las pastas y las lentejas, además de artículos enlatados y embotellados, es más barato que hacerlo visitando el supermercado. Una de las razones no menores es porque reduce de forma considerable la probabilidad de ser seducido a comprar tres canastas de fresas y un envase de bizcochos espolvoreados mientras usted recorre los pasillos.
SEA INTELIGENTE ALMACENANDO COSAS: Existen toneladas de consejos domésticos para almacenar los alimentos de modo que aumenten su longevidad, incluyendo cortarle la cabeza y las colas a las zanahorias tan pronto se compran para prolongar su duración o mantener las manzanas en el refrigerador para que duren muchos días más que en el frutero.
PLANIFIQUE LAS COMIDAS DE LA SEMANA: Si al inicio de la semana usted calcula lo que cocinará durante 7 días, entonces puede comprar con cierto grado de rigor. Cierto grado de planificación ahorra tiempo, dinero y desperdicios, e impide recurrir a las comidas preparadas.
COCINE: Se ha ido perdiendo la capacidad de cocinar, una habilidad que permite, por ejemplo, saber qué hacer con todo el apio que no utilizó. Para evitar desechos de algún producto, o se compra menos cantidad, o no se bota tan rápido. Las frutas blandas pueden convertirse en mermelada, los tomates en sopa o salsa.
COMPRE CALIDAD, NO CANTIDAD: "Si usted compra pan barato en el supermercado no tendrá remordimiento alguno por botarlo a la basura", sostiene un experto. Esto es válido para la mayoría de los distintos alimentos.
REENCUÉNTRESE CON SU FREEZER: Aunque no se recomienda congelar hojas de ensalada o vegetales crujientes, ese es el lugar perfecto para colocar porciones de arroz, salpicados de hierbas, panecillos pre-rebanados que usted pueda meter directo a la tostadora. Usted puede incluso congelar queso y huevos (siempre y cuando separe las claras de las yemas).
NO TENGA MIEDO A TENER EL REFRIGERADOR VACÍO: "Pienso que esto se remonta al aumento del gran refrigerador estadounidense", apunta Blythman. "Es algo aspiracional". Usted no necesita, por lo tanto, comprar acres de alimentos cada semana para mantenerlo abarrotado.
CULTIVE SUS PROPIAS HIERBAS Y ENSALADAS: Los paquetes de hierbas y las bolsas de ensaladas están entre los productos con mayor probabilidad de echarse a perder en el refrigerador, por lo tanto, si usted tiene un jardín, un balcón o una caja en la ventana, cultive.
COMPRE LOS VEGETALES ENTEROS: Una lechuga entera y mantenida en su refrigerador no se echará a perder tan rápido como una ensalada pre-preparada. Es mejor no comprar zanahorias que hayan sido lavadas, empacadas en plástico y refrigeradas, ya que se pudren más pronto que las que aún están llenas de tierra y son guardadas en algún lugar fresco y oscuro.
NO COCINE DE MÁS: Nunca olvide el simple hecho de que con las cada vez más limitadas cosechas de arroz y trigo, mientras más usted desperdicie, más caros se volverán estos.
COCINE EN GRANDES CANTIDADES: Blythman aboga por cocinar el doble de lo que se necesita de un plato y congelar las porciones extra. Otro dato es comprar una caja de tomates muy maduros -y muy baratos- y preparar una salsa de tomates para congelar y reutilizar luego.
APRENDA A USAR RESTOS DE COMIDA: Existen sitios web con recetas aportadas por famosos chefs, nutricionistas y personas comunes que incluyen una gran cantidad de las llamadas "recetas de rescate". Otras páginas, una vez que usted haya tecleado los ingredientes primarios y secundarios que tiene de más, buscan recetas que le permitan utilizarlos.
MIRE A LAS GENERACIONES ANTERIORES: "Hoy, la gente toma lo que les apetece de los estantes de supermercado y termina botando a la basura la mitad porque no saben qué hacer con ella", dice un británica de 81 años. "Nosotros nunca botábamos nada, porque si no lo utilizábamos todo, no teníamos nada para comer. La gente simplemente parece haber perdido esa habilidad".
TOME CON CAUTELA LAS FECHAS: El "consumir preferentemente antes de" es el estimado del productor de cuándo el alimento dejará de tener buen sabor. Es mejor entender qué alimentos podrían ser dañinos si se echan a perder, como las comidas preparadas, los patés y las carnes y mariscos cocinados. El pollo, las carnes y el pescado crudos todos olerán de manera desagradable mucho antes de que dejen de ser seguros (el pollo, siempre y cuando usted lo cocine a conciencia, está bueno durante al menos una semana pasada su fecha de venta).
REDESCUBRA LAS COMIDAS FRÍAS PARA LLEVAR: La comida sobrante puede ser reciclada con facilidad como comida fría para llevar tanto para los niños como para los adultos. Intente repensar la comida sobrante como rellenos para envolver de pan pita, convirtiendo los vegetales sobrantes en rollos de sushi y las frutas magulladas en compotas.
EQUÍPESE USTED MISMO: Haga su propio pan, es mucho mejor y más barato. Haga su propio helado. Invierta en una máquina de moler como accesorio para un procesador de alimentos.
*The Guardian La Nación |