Sigue la batalla por las indemnizaciones por fallas en la construcción
Por Hernán Calderón R.
Constructor Civil, Presidenten de Conadecus
No cabe duda que la batalla que emprenden los afectados por daños en sus viviendas producto del terremoto, será una lucha entre David y Goliat, donde tendrán que tener mucha fuerza y paciencia, frente a empresas que intentaran evadir sus responsabilidades a toda costa, en un escenario donde las leyes y normativas hechas como un traje a la medida, faltas de claridad y ambigüedades para que nadie responda.
El primer paso por parte de los afectados, será demostrar que hubo fallas, vicios y defectos, en los procedimientos constructivos, cálculos y diseños, estudios de mecánica de suelos, materiales etc. Esto deberán hacerlo profesionales con informes y peritajes de las viviendas o edificios afectados, junto con la revisión de los proyectos ingresados en las direcciones de obras municipales, para verificar los errores que pudieran haber cometido los profesionales que intervinieron en la obra, lo cual respaldara las demandas presentadas en los tribunales.
Las empresas por su parte, se defenderán argumentando que las normativas se cumplieron porque los edificios no colapsaron, ya que la norma sísmica considera que en sismos de alta intensidad pueden tener daños, salvo las excepciones del edificio Don Tristán de Maipú y Alto Río de Concepción, los cuales colapsaron y en el caso de Alto Río causo el fallecimiento de varios de sus ocupantes. Otro argumento será la teoría de los riesgos, la cual dice que en un evento de perdida o destrucción de la cosa debida, en una relación bilateral, producido por un hecho fortuito o de fuerza mayor, será de cargo del comprador ( Art. 1550 código civil), estos y otros argumentos serán esgrimidos para evitar responsabilidades ante los consumidores.
Otro escollo que encontraran los consumidores, será la falta de bienes suficientes por parte de la empresa para responder. En muchos casos el capital es insignificante en comparación con los montos de las demandas y sus representantes no tendrán patrimonio suficiente para responder, salvo algunas excepciones, no debemos olvidar que son los bancos los que financian la ejecución de estos proyectos, y que estos son los que entregan créditos hipotecarios a los consumidores, y por ende son a quienes tienen que responder por la deuda, en consecuencia los compradores tienen relación con la inmobiliaria o constructora en lo referente a las responsabilidades como primer propietario vendedor que tienen por la ley de calidad, el cumplimiento de las leyes y ordenanzas de construcción.
Muchas inmobiliarias y empresas son creadas para un proyecto y después desaparecen, esto es un procedimiento habitual en el rubro, algunas empresas tienen varias figuras jurídicas ( R.U.T. ) con las cuales constituyen consorcios o fusiones para ejecutar proyectos únicos, lo que significa una nueva sociedad, que diluyen las responsabilidades y no perjudican la imagen de la empresa matriz, además de la separación entre la inmobiliaria y la constructora a pesar que habitualmente son lo mismo, son muchos los resquicios que se usan tanto para diluir responsabilidades como las utilidades.
Otra arista en la discusión serán los seguros tomados por los consumidores para daños por terremotos, los cuales en la letra chica, en algunos casos, responden solo hasta sismos de intensidad 7.5. También hay seguros que no consideran el valor total del bien raíz. Por ultimo, se deben considerar también los plazos para informar, los cuales suelen ser bastantes acotados. Como se puede ver el desamparo es monumental.
Las autoridades y los legisladores, deben tomar ejemplos de otros países, donde el responsable ante los consumidores es el que toma un seguro por el periodo de garantía, el cual permite responder ante cualquier evento, evitando la judicialización. Se deben realizar las modificaciones en las leyes y ordenanzas que permitan una fiscalización de las obras y revisión de proyectos desligada del mandante. Son algunas de las medidas a tomar después de las reiteradas experiencias traumáticas de los consumidores en estos temas.
En el presente, los afectados quedaron en muchos casos desamparados, Conadecus propone que el gobierno entregue un subsidio que permita cancelar el total de la deuda hipotecaria, y entregar un subsidio a fijar a las familias afectadas como aporte para la compra de una nueva vivienda, de haber resultado favorable en el juicio por las responsabilidades, las indemnizaciones deberán ser traspasadas al estado en la cantidad del aporte del estado, si hay excedentes serán de libre disposición para las familias.

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