Opinión | 16 Diciembre 2019

LA TERAPIA CONTRA LA DROGADICCIÓN por Alicia Gariazzo

Diversos autores, entre ellos Alfred F. Libby  y  Irwin Stone plantean que el fracaso en manejar la drogadicción hasta ahora se ha debido al hecho de poner énfasis en los problemas legales del problema, el concepto de crimen y castigo, ignorando las condiciones físicas y mentales de los adictos y dejando de lado el concepto de salud y los problemas metabólicos de las víctimas. Los adictos sufren de severas disfunciones metabólicas por lo que cualquier programa que no contemple sanarlos está condenado necesariamente al fracaso. Más aún, existe una línea de pensamiento basada en el Premio Nobel Linus Pauling, como el médico alemán Walter Rath, que plantean que la drogadicción podría curarse si la industria farmacéutica no impidiera que se conociera públicamente los beneficios del Acido Ascórbico o Vitamina C.

Los drogadictos, como todos los humanos, nacemos con un gen incapaz de generar la síntesis de la enzima proteica llamada  L-gulonolactone oxidase (GLO) que produce el hígado. Este defecto de nacimiento (Stone, 1966) causa una deficiencia potencialmente fatal, pero ahora susceptible de ser corregida (Stone, 1967), la hipoascorbemia (Stone, 1966ª). Este defecto en el metabolismo de los carbohidratos destruye la capacidad del  hígado humano para sintetizar el ascorbato de la glucosa de la sangre y priva al humano de una forma a través de la cual todos los otros mamíferos combaten el stress. La respuesta normal del mamífero al stress es aumentar la síntesis que hace el hígado del ascorbato como un mecanismo antistress y desintoxicante para mantener la homeostasis dentro del cuerpo (Stone, 1972).

La mayoría de los mamíferos cuentan con el gen GLO y normalmente producen, bajo condiciones de un stress suave, cerca de 10 a 20 gr. de ascorbato por día por cada 70 Kgs de peso lo que les permite hacerse cargo de sus necesidades fisiológicas básicas diarias. Un mecanismo bioquímico de retroalimentación evolucionó en los primeros mamíferos (Stone, 1972ª) y aumentó su creación diaria de ascorbato, posiblemente tres a cinco veces, como respuesta a diferentes stresses químicos y físicos. Los humanos se encuentran entre los pocos mamíferos que no cuentan con este mecanismo homeostático protector, por lo tanto sufren un mayor daño fisiológico ante el stress, lo que se supera si toman ascorbato como suplemento. Por tanto, si un adulto humano stressado ingiere 10 a 20 gr de ascorbato diariamente llega al rango normal de ascorbato con el que cuenta cualquier otro mamífero. Bajo stress un humano requiere de 30 a 100 gr al día para mantener su salud. El uso terapéutico de mega niveles de ascorbato ha logrado gran éxito en enfermedades virales (Klenner, 1974; Cathcart, 1976), cáncer (Stone, 1976) y muchas otras patologías. La recomendación (“de sub-subsistencia) de consumo diario de Vitamina C para los humanos, hechas por homeópatas durante los últimos 40 años, apenas alcanzaría para mantener a otros mamíferos vivos o en buena salud.  El amplio consenso acerca de esta errada hipótesis nutricional de la medicina moderna sólo ha permitido la persistencia continuada del escorbuto subclínico (Síndrome CSS) (Stone, 1972b; Stone, 1977) que constituye, en la actualidad, la enfermedad humana más insidiosa y generalizada.

Los casos de adicción, normalmente, siguen el siguiente patrón: los futuros adictos nacen con la carencia genética del   GLO y ya al nacer sufren del síndrome CSS. El síndrome  CSS usualmente continúa a través de la infancia, adolescencia y período adulto sin  ningún  tratamiento. Nuestra experiencia  con todos los adictos con que hemos trabajado es que se incorporaron  a temprana edad  a la cultura de las drogas, empezando con mariguana, alcohol, barbitúricos, PCP, LSD, para terminar en la heroína. Normalmente empiezan con un fin de semana “high”, llegando al hábito diario de consumo del cual ya no pueden escapar. Cada uno de estos excesos profundiza la carencia de ascorbato con la que nacieron llevándolos a una severa exacerbación de síndrome CSS ya presente. No hay ninguna reposición del ascorbato perdido.

Los drogadictos pierden el apetito. La ausencia o restricción de la alimentación los lleva a una severa malnutrición de vitaminas y proteínas. Todos los adictos crónicos analizados sufrían de una severa hipoaminoacidencia. Esto nos ha llevado a definir a los adictos confirmados como víctimas del síndrome de la Hipoascorbemia-Kwashiorkor y nuestro tratamiento consiste en un enfoque intensivo holístico para la corrección completa de estas disfunciones genéticas y nutricionales. El procedimiento es completamente ortomolecular y no se usa ninguna droga, sustancia extraña o narcótico-tóxica.

Brevemente, para corregir el síndrome de Hipoascorbemia.Kwashiorkor, hemos tratado a adictos a la heroína o la metadona  sin recaídas. Si durante el período de rehabilitación ellos toman algo, el propio cuerpo los desintoxica o impide que “se vuelen”. Equivale a que se inyecten agua, si están tomando las dosis convenientes de ascorbato.

Después de unos pocos días de tratamiento, les vuelve el apetito y comienzan a comer vorazmente. También vuelven al sueño tranquilo. Dormir mal o no dormir es uno de los síntomas de los adictos a la heroína o a la metadona.

La rehabilitación total de los adictos tratados consistió en darles 25 a 85 gr de ascorbato de sodio al día en dosis espaciadas con altas dosis de otras vitaminas, minerales esenciales y altos niveles de proteínas predigeridas. Esto se aplica contínuamente durante 4 a 6 días luego de los cuales las dosis se van reduciendo a dosis que varían entre 10 y 30 gr por día. Ambos períodos pueden variar según la respuesta clínica de cada adicto.  La dosis terapéutica va un poco más allá del nivel de tolerancia de los intestinos lo que se mantiene por 12 a 24 hrs. La selección de la dosis correspondiente se basa en la experiencia clínica y la observación y respuestas del paciente. La tolerancia intestinal es un concepto de Robert Cathcart (1976) para juzgar la toxicidad de la patología y la dosis requerida de ascorbato para el tratamiento. Cathcart encontró que la tolerancia intestinal aumenta cuando aumenta el stress sobre el organismo. El mejoramiento y bienestar de los adictos dentro de las 12 a 24 horas después de aplicada la desintoxicación a base de ascorbato de sodio es increíble.

 

Publicado por
Conadecus

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