Alimentos de Origen Animal y Sanidad: Enfermedades que preocupan a los consumidores.
Por Rolando Chateauneuf, Vice Presidente de La Corporacion Nacional de Consumidores y Usuarios, Especialista en Ciencias Alimentarias y Agrarias.
Coloco a continuación unos antecedentes recogidos que presento en forma textual:
Antecedentes sobre listeriosis
La listeriosis es una infección causada por consumo de alimentos contaminados con una bacteria llamada Listeria monocytogenes. La contaminación de los alimentos puede ocurrir en el proceso de elaboración, empaque, preparación y almacenamiento de los alimentos. Los alimentos contaminados no cambian de sabor y olor. Desde hace 25 años, la Listeria monocytogenes se ha convertido en uno de los principales agentes patógenos transmitidos por los alimentos en el mundo.
La listeriosis puede presentarse esporádicamente o en epidemias; en ambas situaciones, los alimentos contaminados son los principales vehículos de transmisión de L. monocytogenes. La incidencia anual por 100.000 habitantes puede variar del 0,3 al 0,8% y alcanzar un 5% durante algunos brotes epidémicos.
Debido a su elevada tasa de complicaciones en los grupos de riesgo, la listeriosis es una de las enfermedades de transmisión alimentaria que provoca mayor número de muertes en el mundo. Asimismo, de los agentes patógenos transmitidos por alimentos conocidos, es el que ocasiona mayores porcentajes de hospitalización. Esta bacteria ha sido asociada tanto a brotes esporádicos, como a grandes focos de listeriosis humana, en todas partes del mundo.
Debo señalar que el Chile se hizo sentir en forma preocupante en el 2008. Fueron rápidamente superado los focos locales donde se hizo presente y del tema parece que nos hemos olvidado.
Los dos primeros programas nacionales integrados de inocuidad alimentaria iniciados en Chile y su relación con alimentos de origen animal.
Ya he informado del nacimiento en Chile de la Agencia Chilena para la Inocuidad Alimentaria, ACHIPIA, creada por Decreto Supremo y cuyo proyecto de ley está en el Parlamento.
Entre las tareas que se le ha asignado a esta agencia están los llamados Programas Integrados de Inocuidad Alimentaria. Cabe destacar que los dos primeros anunciados y en perfeccionamiento se refieren a las Dioxinas el primero y el segundo a la Marea Roja; ambos muy relacionados con la alimentos de origen animal.
Es interesante destacar que a las organizaciones de los consumidores se nos ha invitado a participar en el trabajo y que se espera que en la ley que se apruebe participen las organizaciones de consumidores. El Gobierno ha propuesto que tanto los productores como los consumidores estén presentes en comités consultivos o asesores, siendo la posición nuestra es que estas representaciones estén en el Consejo Directivo Superior, para darle a la institucionalidad más características de organización de Estado que de Gobierno, en que esté sólo representado el sector público.
Me ha parecido conveniente dar alguna información de las características de estos programas integrados, a base del contenido textual de documentación publicada
“El País tiene el desafío de implementar la Política Nacional de Inocuidad con el objetivo de proteger la salud de nuestra población, resguardando los derechos de los consumidores y aportar al desarrollo de un comercio justo y competitivo de los alimentos. La seguridad de las personas toma especial relevancia con el incremento del comercio internacional de alimentos y la utilización de nuevas tecnologías en la producción, elaboración y distribución de ellos”.
“El objetivo de construir programas nacionales integrados de inocuidad alimentaria es coordinar conjuntamente con las instituciones competentes, las acciones de cada uno de ellos desarrollará en un período determinado a fin de cumplir los objetivos de la política nacional de inocuidad, potenciando el desarrollo de las actividades, evitando las duplicidades de acciones y optimizando el uso de los recursos disponibles”
“Las entidades privadas de toda la cadena alimentaria, esto es, los productores de piensos, los elaboradores, procesadores, distribuidores o comerciantes de alimentos y cualquier otro que participe en esta cadena, asegurarán en todas las etapas de la producción, transformación o distribución que tienen lugar en las empresas bajo su control, que los alimentos sean inocuos, cumplan con los requisitos de la legislación alimentaria y sean aptos para el consumo humano”…..”los órganos del Estado deben velar por el cumplimiento y la actualización permanente de los marcos correspondientes, desarrollando modelos de vigilancia y control modernos y eficientes”.
La participación de representante en comisiones del Ministerio de Salud y en la ACHIPIA nos ha permitido mayores conocimientos sobre estos temas. Me referiré brevemente a ambos a continuación, a “las dioxinas” y a “la marea roja”.
Las dioxinas y la producción pecuaria
Como ya lo he señalado en dos oportunidades, en el 2003 y en el 2009 cerdos de exportación fueron rechazados en países de destino por niveles superiores a los recomendables en el contenido de estas toxina. Ello permitió determinar el origen del problema el que estuvo radicado en la alimentación del ganado con concentrados que las contenían. El problema fue superado rápidamente y nos dejó una buena lección. Rápidamente nuestras carnes entraron nuevamente en los mercados externos.
La Marea roja.