Santiago, 14 de enero de 2020.- La Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios, Conadecus junto a la consultora Arista Social, realizaron el estudio: “Análisis de Carne de Cerdo: Calidad Nutricional e Información al Consumidor”, donde se tomaron 15 muestras de carne de cerdo: Pulpa, Chuleta y Costillar, realizando un análisis de laboratorio para verificar el etiquetado nutricional y determinar presencia de ractopamina (anabólico).

La carne de cerdo es una buena fuente de proteínas de alto valor biológico, muy necesarias para el organismo con una buena base proteica y de grasas de distintas calidades.

En nuestro país, en 2018,  la producción alcanzó 534 mil toneladas vara, 7,6% más que el año anterior de las cuales se consumen 314 mil toneladas, lo que equivale a un 21% del consumo total de carnes, con un per cápita de 16,6 k por persona anual, y ocupando un  tercer lugar después del pollo (43%) y el vacuno (30%). Del total producido, un 63% fue destinado a exportaciones, donde el mercado asiático representó el 67% del total exportado. El mismo año, las importaciones de carne de cerdo mostraron un incremento del 17%, equivalentes a más de 116 mil toneladas. Los principales países de origen de las importaciones fueron EEUU (44%), Brasil (36%), Canadá (8%) y la UE (11%) (Asprocer 2019) su consumo es muy popular.

No obstante su valor nutricional, contienen gran cantidad de grasas saturadas que elevan el colesterol LDL en los humanos, incrementando el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Un segundo inconveniente que presenta, es que parte importante de la carne de cerdo a la venta está marinada con un mix de sustancias y moléculas de diverso tipo, entre los cuales se encuentra una elevada concentración de sal, lo que incrementa los niveles de sodio. Un tercer peligro potencial es que varios países usan ractopamina en la producción de cerdos, este anabólico -agonista beta/adrenérgico- aumenta la masa muscular, cambiando la relación carne-grasa; acortando el tiempo de producción e incrementando el rendimiento. Este compuesto que actúa como anabólico en los animales puede ser potencialmente peligroso para la salud humana.

Resultados estudio:

Para Ximena Romo, Bioquímica, Doctora en Biología Molecular y directora de Proyectos de Arista Social,  es importante seleccionar el corte adecuado  ya que existe una gran diferencia en la cantidad de grasa que contienen; mientras que la pulpa analizada tenía un 6% de grasa, la chuleta tenía 11% y el costillar presenta el mayor valor con 20%. Para que los consumidores puedan escoger la carne de cerdo más saludable, es importante que las empresas productoras y comercializadoras sean más rigurosas con la información que están entregando al consumidor en sus etiquetas.

Para Hernán Calderón, presidente de Conadecus la idea de este estudio responde a consultas realizadas por consumidores, los resultados de los análisis de laboratorio fueron negativos para el anabólico ractopamina, lo que es importante ya que la carne que consumimos en Chile, estaría libre de este medicamento utilizado en la producción de cerdos en el extranjero. A los consumidores les recomendamos revisar atentamente la información presente en los productos envasados, verificando si tienen sellos ALTO EN y evitar los productos con sellos.

Las diferencias constituyen infracciones al Reglamento Sanitario de Alimentos, sin embargo, existe un grupo que pese a tener hasta 170% de diferencia, no constituye infracción a esta normativa.

A los consumidores se les recomienda:

El estudio fue financiado por el Fondo Concursable del Servicio Nacional del Consumidor, SERNAC, del segundo llamado del año 2019, (Ley N° 19.496) y cuyo objetivo general es lograr conocer la calidad nutricional y rotulación de la carne de cerdo que se expende en el mercado nacional.

Informe final Estudio carne de cerdo

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