Noticia | 14 Abril 2026

Impactos en Chile ante alzas de los precios del petróleo

La economía nacional y los hogares enfrentan riesgos significativos de recesión e inflación debido al conflicto en Oriente Medio y el fin de los subsidios a los combustibles.


SANTIAGO – El panorama económico para Chile se ha tornado complejo tras los recientes anuncios de incrementos en los precios de los combustibles y la persistente inestabilidad internacional. Según un análisis del economista Rafael Urriola, del área de macroeconomía de APROB, el alza en el precio del petróleo podría reducir el Producto Interno Bruto (PIB) y aumentar drásticamente la inflación, afectando la calidad de vida de los ciudadanos.

A pesar de que el IPC de marzo registró un alza del 1%, este valor solo captura una fracción de la realidad. Esta semana se anunciaron incrementos adicionales: las bencinas de 93 y 97 octanos subirán $36,5 por litro, mientras que el diésel aumentará $63 por litro.

Un shock de larga duración

Lo que inicialmente podría considerarse un evento pasajero ha mutado en un shock de larga duración. Factores como el impasse prolongado en el estrecho de Ormuz, la destrucción de instalaciones en Oriente Medio y la incapacidad logística para ampliar la producción a corto plazo han elevado los precios a futuro del Brent (para diciembre de 2026) a un promedio de 75 dólares por barril. Este valor representa casi un 25% de aumento respecto a los niveles previos al inicio de la guerra en Irán en enero de 2026.

Escenarios: El impacto del “Shock” total

El informe de APROB presenta dos proyecciones basadas en modelos macroeconómicos:

  • Alternativa Moderada (Uso de MEPCO): Si el mecanismo MEPCO absorbiera parte del alza, limitando el incremento para los hogares a un 15%, el PIB se reduciría en -0,13% y el consumo en -0,11% durante el primer trimestre.

  • Alternativa de Shock (Decisión del Gobierno): El gobierno ha optado por traspasar el total del alza a los precios finales. Bajo este escenario de un shock de +44,3% en el precio del Brent, los efectos negativos se triplican: el PIB caería un -0,38%, el consumo se reduciría en -0,31% y la inflación subiría un +0,68%.

Especialistas advierten que estas cifras no consideran efectos encadenados. Además, se suma la incertidumbre por el alza postergada en las tarifas eléctricas, que podría impactar entre un 10% y 20% adicional en el gasto de los hogares.

Bienestar social y transición energética

Las consecuencias sociales son preocupantes. El Índice de Bienestar Económico de APROB (IBEA) proyecta una reducción drástica, cayendo de 52 a 36 puntos. Esto afectará principalmente a los hogares de menores recursos y sin capacidad de ahorro.

En cuanto a la matriz energética, aunque Chile ha logrado avances notables —pasando de un 1% a un 31% de generación eléctrica solar y eólica en una década y contando con un 55% de la flota de buses capitalinos eléctricos—, estos esfuerzos no son suficientes para reducir la dependencia de las importaciones de crudo en el corto plazo.

Ante este escenario, se espera que los organismos internacionales ajusten a la baja las proyecciones de crecimiento para el país durante esta semana

Publicado por
Conadecus