Cómo no ser un troglodita del consumo: principios básicos para ser un comprador responsable
Cuando compra no da lo mismo lo que elige ni bajo qué parámetros. Las zapatillas que usa y el café que bebe pueden haber sido fabricados con mano de obra infantil, procesos contaminantes o usando pesticidas peligrosos. Porque cada cosa que adquiere provoca impactos, conozca aquí siete pasos para consumir sin generar daño social ni ambiental.
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1. Disminuya su consumo
Primero pregúntese si realmente necesita lo que va a comprar o si puede pedirlo prestado o reciclado. Es común que muchas cosas que compra las termina usando muy poco o nunca, porque luego no le agradaron.
Cuestione la publicidad de lo que compra y pregúntese si está eligiendo o se está dejando llevar compulsivamente por esa oferta irreal.
2. Pregúntese por el ciclo de producción
Cada producto o servicio consumido tiene efectos sociales y ecológicos. Quien fabrica el producto no da lo mismo, como tampoco su relación con el lugar, si afecta a comunidades nativas cercanas, cómo trata a sus trabajadores, sus proveedores, distribuidores, etc. Muchas de las cosas que compra son producidas por mano de obra esclava o infantil, ¿aprueba eso? ¿le es indiferente?
El comercio justo supera el concepto de solidaridad por uno de relaciones comerciales equitativas, exigiendo que la producción genere condiciones dignas a las personas que los fabrican, propiciando las relaciones comerciales directas con los productores y respetando los procesos de producción con el entorno cultural y el medio ambiente. En Europa ya hay sellos para productos de ese tipo.
3.Mire de qué están compuestos
* Revise si sus materiales son o no tóxicos, si usan muchos químicos.
* Opte por sustancias no invasivas, con menos contaminantes y más fácil de degradar. Mientras más plástico, elástico o polietileno tenga un producto, más contamina.
* Prefiera materiales naturales o reciclables, con producción limpia o ecológica, de modo que una vez convertidos en desechos no dañen el medio ambiente.
* Compre los que tengan mayor durabilidad. Así emite menos basura.
4. Apoye el comercio local
* No sólo porque beneficia a grupos excluidos, sino porque ocupan menos transporte para trasladar sus productos y por ende generan menos emisiones de CO2.
* La proximidad del productor permite tener más información de lo que consume.
* Las grandes marcas tienen sistemas de producción complejos y muchas veces subcontratan mano de obra barata o esclava en países tercermundistas, sin que lo sepa.
* Prefiera ferias de abasto cercanas a su casa. Además de ahorrar puede adquirir productos más frescos. Eso sin contar que requieren de menos envoltorios y por ende, generan menos basura.
5. Cuidado con lo que come
* Los alimentos hoy pueden llevar contaminantes químicos, residuos del proceso de producción, hormonas, parásitos y microorganismos que producen intoxicación o infecciones.
* Evite los que utilicen plaguicidas e insumos químicos.
* Exija etiquetas o rótulos que reflejen su procedencia y le entreguen información clara sobre sus compuestos.
* Reduzca el consumo de “súper-envasados” o alimentos muy elaborados, pues tienen más conservantes y aditivos.
* Aproveche frutas y verduras de temporada.
* No consuma alimentos transgénicos.
6. Sea consecuente: proteja el medio ambiente
* No consuma “pezqueñines”: peces de talla menor que la mínima permitida para su reproducción y conservación.
* Use recipientes y envases reutilizables.
* Evite las bolsas plásticas, lleve su propia bolsa reutilizable.
* Rechace los productos con envases desechables como platos, vasos, cubiertos y botellas de bebidas.
* Preocúpese de la gestión de sus residuos y procure que las instituciones de su ciudad también lo hagan. Si compra un nuevo celular, por ejemplo, ¿qué hará con el otro? Regálelo o déjelo en un contenedor de celulares. No olvide que la basura que genera y sus impactos son su responsabilidad.
Si necesita envases, procure que sean de mayor capacidad, evite los individuales.
7. Haga uso eficiente de los recursos
* Disminuya el consumo de energía eléctrica.
* No deje los electrodomésticos en el estado stand by, consumen un 4% del total de lo que gasta en un mes.
* Apague la computadora si no la usarás en los siguientes 30 minutos.
* Use ampolletas de bajo consumo.
* Evite goteras. Una gota por segundo equivale a 30 litros por día.
* Ponga en el estanque del inodoro una botella de agua para disminuir la cantidad de agua en cada descarga.
Compra: un acto de ciudadanía
El deterioro del medio ambiente mundial es provocado por modos insostenibles de consumo y producción, particularmente en los países industrializados. De allí que muchos postulen que “una compra puede convertirse en un acto de ciudadanía y transformación”.
De eso está convencida Mirian Morales, de la Fundación Ecología y Desarrollo de España (www.ecodes.org) que visitó Chile invitada por el Centro Cultural de España para realizar Talleres Jóvenes por el Cambio en Maipú, Peñalolén y San Bernardo.
Morales sostiene que cambiar algunos hábitos de compra están al alcance de todos. “Si tenemos un consumidor responsable, que opta por productos con mayores exigencias, producción limpia, con vida útil más larga y no desechable, aparecerán empresas dispuestas a ofrecerlos”, dice y agrega : “No sucede de la noche a la mañana, pero si hay un joven que revisa la etiqueta no por la marca sino por su modo de producción, es un gran paso, el resto se va dando con el tiempo”, dice.