La corporación advierte que el alza del petróleo y una inflación proyectada de hasta 7,4% podrían generar un escenario de estanflación, afectando severamente el bienestar de los hogares.

La Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios de Chile (CONADECUS) ha manifestado su profunda preocupación ante las recientes estimaciones macroeconómicas para el año 2026. Según informes de equipos académicos en economía aplicada, el país enfrenta un panorama complejo caracterizado por presiones inflacionarias y un bajo crecimiento económico, lo que impactaría directamente en la calidad de vida de las familias chilenas.
El fantasma de la estanflación El análisis técnico advierte que un incremento cercano al 44% en el valor del crudo Brent podría disparar la inflación anual hasta un 7,4%, mientras que el crecimiento del PIB se vería reducido a apenas un 1,7%. Esta combinación de estancamiento e inflación, conocida como estanflación, encarece el costo de la vida y fomenta el endeudamiento.
Desde CONADECUS señalaron que los sectores más vulnerables son los que sufren las peores consecuencias:
“Cuando la inflación sube y el crecimiento se desacelera, son los consumidores quienes absorben el mayor impacto, especialmente los hogares de ingresos medios y bajos”.
Limitaciones del MEPCO y caída del bienestar A pesar de la existencia del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO), la organización advierte que este solo actúa como un amortiguador parcial. El instrumento no logra contener los efectos indirectos en los costos de producción y servicios, los cuales terminan siendo trasladados al consumidor final.
En este contexto, el Indicador de Bienestar Económico (IBEA) proyecta una caída alarmante hacia fines de 2026, alcanzando niveles críticos de 37 puntos, una cifra comparable a la crisis vivida durante la pandemia en 2020.
Llamado a la acción gubernamental Frente a este escenario, la entidad hizo un llamado urgente a las autoridades para implementar políticas públicas que protejan a los ciudadanos y refuercen la regulación de precios para evitar el sobreendeudamiento. Asimismo, destacaron la importancia de una comunicación clara por parte de las instituciones para evitar la pérdida de confianza y frenar la especulación.
Finalmente, CONADECUS enfatizó que, aunque el panorama es adverso, aún es posible mitigar los daños con decisiones oportunas que prioricen el bienestar de las personas por sobre los meros equilibrios macroeconómicos.