La circular busca evitar confusiones entre la garantía legal y las garantías voluntarias ofrecidas por las empresas, reforzando los derechos establecidos en la Ley Pro-Consumidor.

El Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) publicó una nueva circular interpretativa con el objetivo de aclarar las diferencias entre la garantía legal y la garantía voluntaria que ofrecen algunas empresas, buscando evitar confusiones que puedan afectar los derechos de los consumidores al momento de realizar una compra.
La medida responde a diversas situaciones detectadas en el mercado, donde algunos proveedores promocionan garantías comerciales adicionales que, en la práctica, pueden generar dudas o inducir a error respecto de los derechos que ya están establecidos por la legislación vigente.
En Chile, la normativa establece que todos los consumidores cuentan con una garantía legal obligatoria cuando adquieren un producto que presenta fallas o no cumple con las condiciones ofrecidas. Este derecho permite al cliente elegir libremente entre tres opciones durante el período de garantía: solicitar la devolución del dinero, el cambio del producto o la reparación gratuita.
Por otro lado, las empresas pueden ofrecer garantías voluntarias o comerciales, las cuales corresponden a beneficios adicionales entregados por el proveedor. Sin embargo, estas no pueden reemplazar, limitar ni confundir los derechos que ya otorga la garantía legal, los cuales están protegidos por la legislación chilena.
Desde el SERNAC explicaron que esta circular busca fortalecer la transparencia en la relación entre empresas y consumidores, asegurando que las personas reciban información clara y veraz sobre las condiciones de las garantías ofrecidas.
La iniciativa se enmarca en la Ley Pro-Consumidor, normativa que reforzó la protección de los derechos de los consumidores en Chile y que introdujo mejoras en ámbitos como garantías, comercio electrónico y transparencia en las relaciones de consumo.
Con esta medida, el organismo pretende facilitar que los consumidores conozcan y ejerzan plenamente sus derechos, evitando prácticas que puedan generar desinformación o limitar las opciones disponibles cuando un producto presenta fallas.