Estudio revela que la mayoría de las personas trabajadoras enfrenta dificultades para cubrir sus gastos básicos, mientras el endeudamiento continúa aumentando y limita la estabilidad económica de los hogares.
La Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios de Chile (CONADECUS) manifestó su preocupación ante los resultados del estudio regional “¿Qué pasa con el salario? 2026”, elaborado por Laborum, cuyos datos reflejan una realidad económica cada vez más compleja para millones de trabajadores y trabajadoras del país.
Según la investigación, el 90% de las personas que trabajan en Chile declara no tener capacidad de ahorro, una cifra que posiciona al país entre los más afectados de América Latina y que evidencia las crecientes dificultades económicas que enfrentan las familias para llegar a fin de mes.
El estudio también revela que el 87% de los trabajadores considera que su salario no alcanza para cubrir adecuadamente sus necesidades básicas, mientras que el 79% señala que sus ingresos se agotan antes de la segunda quincena del mes.
Para CONADECUS, estas cifras constituyen una señal de alerta respecto de la situación financiera que viven miles de hogares, donde los ingresos son insuficientes para enfrentar el costo de la vida y donde cada vez existe menos margen para generar ahorros o enfrentar imprevistos.
Hogares bajo presión económica permanente
La organización advirtió que la imposibilidad de ahorrar es una de las manifestaciones más visibles de la fragilidad económica que afecta a las familias chilenas.
De acuerdo con el estudio, una parte importante de quienes no logran ahorrar atribuye esta situación a que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos mensuales. A ello se suma el peso del endeudamiento, que se ha transformado en una carga permanente para numerosos hogares.
Desde CONADECUS señalaron que cuando gran parte del presupuesto familiar se destina al pago de cuentas, alimentación, vivienda, transporte y servicios básicos, las personas quedan expuestas a una situación de inseguridad económica que dificulta enfrentar emergencias, enfermedades, desempleo o aumentos en el costo de la vida.
“La capacidad de ahorro no debe ser un privilegio, sino una herramienta básica para la estabilidad financiera de las familias. Cuando nueve de cada diez trabajadores no pueden ahorrar, estamos frente a una realidad que requiere atención urgente”, indicaron desde la organización.
El endeudamiento sigue creciendo
Uno de los antecedentes más preocupantes del informe es que el 91% de los trabajadores chilenos declara mantener algún tipo de deuda financiera, situando a Chile entre los países con mayores niveles de endeudamiento de la región.
Para CONADECUS, este escenario demuestra que muchas familias han debido recurrir al crédito para cubrir necesidades esenciales, transformando la deuda en una herramienta de supervivencia más que en un mecanismo de desarrollo o inversión.
La organización recordó que durante años ha advertido sobre los riesgos del sobreendeudamiento, especialmente en un contexto donde los costos asociados a vivienda, alimentación, salud, educación y transporte continúan aumentando más rápido que la capacidad económica de los hogares.
“La deuda no puede convertirse en la forma habitual de llegar a fin de mes. Cuando el crédito reemplaza a los ingresos, los consumidores quedan expuestos a una situación de alta vulnerabilidad financiera”, agregaron.
Una preocupación que también involucra los derechos de los consumidores
CONADECUS recordó que la protección de los derechos de las personas consumidoras no se limita únicamente a la relación con las empresas, sino que también involucra promover condiciones económicas que permitan acceder de manera efectiva y digna a bienes y servicios esenciales.
Por ello, la organización hizo un llamado a fortalecer las políticas de educación financiera, prevención del sobreendeudamiento, transparencia en los mercados crediticios y protección económica de las familias.
Finalmente, CONADECUS reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos de las y los consumidores, promoviendo una sociedad donde las personas puedan desarrollar sus proyectos de vida con mayor seguridad económica, dignidad y tranquilidad.
