Diversos estudios y análisis han evidenciado que una parte importante de las personas que mantienen obligaciones financieras impagas ha debido enfrentar llamados reiterados, mensajes insistentes, presiones psicológicas e incluso acciones que podrían vulnerar la dignidad y los derechos fundamentales de los consumidores.
Según antecedentes difundidos por Sumeria AI, la realidad de la cobranza en Chile involucra a millones de personas que mantienen compromisos financieros pendientes y que, en muchos casos, se ven expuestas a mecanismos de presión que exceden los límites de una gestión de cobro legítima. La publicación advierte sobre situaciones de acoso, malas prácticas y cobros considerados abusivos dentro de la industria.
La Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios de Chile (CONADECUS) manifestó su preocupación ante las persistentes denuncias relacionadas con prácticas de cobranza abusiva que afectan a miles de consumidores en el país, especialmente en contextos de sobreendeudamiento y dificultades económicas.
Desde la organización enfatizan que ninguna deuda justifica el hostigamiento, la intimidación o las prácticas que afecten la tranquilidad, privacidad o integridad de las personas. La legislación chilena establece límites claros respecto de las acciones que pueden realizar las empresas de cobranza, resguardando el respeto hacia los consumidores incluso cuando existan obligaciones pendientes de pago.
Entre los principales derechos que pueden apelar los consumidores frente a procesos de cobranza son:
- Ser tratados con respeto y dignidad.
- No ser objeto de hostigamiento telefónico permanente.
- No recibir amenazas o presiones indebidas.
- No sufrir divulgación de su situación financiera ante terceros.
- Recibir información clara y transparente respecto de la deuda y sus costos asociados.
- Poder presentar reclamos ante las autoridades competentes cuando consideren que sus derechos han sido vulnerados.
CONADECUS hace un llamado a todas las personas que consideren estar siendo víctimas de prácticas abusivas de cobranza a informarse, registrar los antecedentes de los hechos y recurrir a las instituciones correspondientes para presentar sus denuncias.
La defensa de los derechos de los consumidores es una tarea permanente que requiere la participación activa de la ciudadanía, el fortalecimiento de las instituciones de protección y el compromiso de las empresas con estándares éticos y legales adecuados.
Proteger a los consumidores es proteger la dignidad de las personas. Ninguna deuda puede convertirse en una excusa para el abuso, el hostigamiento o la vulneración de derechos.
