Noticia | 8 Junio 2026

CONADECUS ADVIERTE: EL CONSUMO DE BEBIDAS “ZERO” TAMBIÉN REQUIERE INFORMACIÓN CLARA PARA LOS CONSUMIDORES

Especialistas alertan sobre posibles efectos de los edulcorantes en la salud intestinal.


Durante los últimos años, las bebidas denominadas “zero”, “sin azúcar” o “light” han ganado una importante presencia en el mercado chileno, promovidas como alternativas a las bebidas azucaradas tradicionales. Sin embargo, nuevas advertencias provenientes del ámbito médico y científico abren un debate relevante sobre los efectos que estos productos podrían tener en la salud de las personas y sobre el derecho de los consumidores a recibir información completa y comprensible.

Según una publicación reciente de El Mostrador, el gastroenterólogo y académico de la Universidad Andrés Bello, Freddy Squella, señaló que la ausencia de azúcar no significa necesariamente que estos productos sean neutros para el organismo. El especialista advirtió que componentes como los edulcorantes artificiales, la carbonatación, los ácidos y otros ingredientes presentes en estas bebidas podrían influir en la microbiota intestinal, la digestión y diversos procesos metabólicos.

La microbiota intestinal, compuesta por miles de millones de microorganismos que habitan el sistema digestivo, cumple funciones fundamentales en la regulación inmunológica, metabólica y digestiva. Diversas investigaciones han comenzado a estudiar cómo ciertos edulcorantes no calóricos podrían alterar este equilibrio biológico, especialmente cuando existe un consumo frecuente y prolongado.

El derecho a una información completa

Desde CONADECUS, la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios de Chile, reiteramos que las y los consumidores tienen derecho a recibir información veraz, oportuna y suficiente respecto de los productos que adquieren y consumen diariamente. Si bien las bebidas sin azúcar representan una alternativa para reducir la ingesta de calorías y azúcares añadidos, ello no implica que deban ser percibidas automáticamente como productos saludables o libres de efectos sobre el organismo. La simplificación de mensajes comerciales o la difusión de información incompleta en redes sociales puede inducir a decisiones de consumo insuficientemente informadas.

La Ley de Protección de los Derechos de los Consumidores establece que toda persona tiene derecho a acceder a información clara respecto de las características relevantes de los productos y servicios disponibles en el mercado. Este principio resulta especialmente importante cuando se trata de alimentos y bebidas de consumo masivo.

Un debate que sigue abierto

La evidencia científica sobre los efectos de los edulcorantes continúa evolucionando. Mientras algunos estudios sugieren beneficios en la reducción del consumo de azúcar, otros han planteado posibles asociaciones con alteraciones metabólicas, cambios en la microbiota intestinal y efectos sobre los mecanismos de regulación del apetito. Diversos especialistas coinciden en que aún se requiere más
investigación para establecer conclusiones definitivas sobre sus efectos a largo plazo.

En este contexto, expertos recomiendan moderar el consumo de bebidas endulzadas artificialmente y evitar considerarlas equivalentes al agua u otras alternativas naturalmente saludables.

Llamado a las autoridades y a la industria

CONADECUS considera fundamental fortalecer la educación alimentaria de la población y promover mecanismos que permitan a las personas comprender adecuadamente la composición y los posibles efectos de los productos que consumen.

Asimismo, hacemos un llamado a las empresas productoras y comercializadoras para que sus mensajes publicitarios se ajusten estrictamente a criterios de transparencia, evitando generar percepciones que puedan inducir a error respecto de los beneficios reales de estos productos.

Recomendaciones para las y los consumidores

  • Leer detenidamente el etiquetado nutricional y los ingredientes.
  • Identificar los tipos de edulcorantes presentes en los productos.
  • Evitar asumir que “sin azúcar” significa necesariamente “saludable”.
  • Mantener una alimentación equilibrada y variada.
  • Consultar a profesionales de la salud en caso de condiciones digestivas o metabólicas preexistentes.
  • Priorizar el consumo de agua como principal fuente de hidratación.

La protección de los derechos de las y los consumidores también implica garantizar el acceso a información científica seria, transparente y comprensible, permitiendo que cada persona pueda tomar decisiones informadas respecto de su alimentación y bienestar.

Publicado por
Conadecus