La organización insta al Estado a mejorar la difusión del Programa de Mejoramiento de Viviendas y Barrios del MINVU, el cual ofrece financiamiento para reparaciones, ampliaciones y adecuaciones de accesibilidad.

Miles de familias chilenas tienen la posibilidad de acceder a subsidios estatales destinados al mejoramiento, reparación o ampliación de sus hogares, sin embargo, gran parte de la población aún desconoce la existencia de estos beneficios o no sabe cómo iniciar el proceso de postulación. Conadecus ha advertido que una vivienda adecuada constituye un derecho básico para los consumidores, por lo que resulta indispensable que los programas públicos del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) sean difundidos de manera clara y transparente para evitar que sectores vulnerables queden excluidos por falta de orientación. Estos aportes representan una herramienta fundamental para enfrentar problemas críticos como el hacinamiento, el deterioro habitacional y la desigualdad en el acceso a condiciones de vida dignas.
El financiamiento disponible varía significativamente según el tipo de proyecto, con montos referenciales que pueden oscilar entre las 55 UF y las 504 UF. Entre los beneficios más destacados se encuentran aportes de hasta 504 UF para ampliaciones en viviendas menores a 40 metros cuadrados, 300 UF para adecuaciones de accesibilidad para personas con discapacidad y hasta 100 UF para reparaciones estructurales. Para postular, el programa se enfoca en viviendas sociales con un avalúo fiscal que no supere las 950 UF, o inmuebles adquiridos mediante subsidios estatales, exigiendo además que los beneficiarios pertenezcan al 60% más vulnerable según el Registro Social de Hogares.
Uno de los puntos que genera mayor confusión entre los interesados es que el trámite no se realiza directamente ante el MINVU o el Serviu, sino que las familias deben acudir primero a una Entidad Patrocinante (EP). Este organismo acreditado asesora gratuitamente a los postulantes, realiza el diagnóstico técnico de la vivienda e ingresa la solicitud al sistema. Junto con ser mayor de 18 años y propietario del inmueble, el programa exige un ahorro mínimo previo que debe estar depositado en la cuenta de ahorro para la vivienda antes del mes de postulación. Los montos de ahorro requeridos son de 3 UF para mejoramientos, 5 UF para ampliaciones y 7 UF para obras de accesibilidad, recursos que, según Conadecus, a veces resultan difíciles de reunir para familias golpeadas por el alto costo de la vida.
Finalmente, la organización subrayó que fortalecer estos programas es también una medida de protección al consumidor, considerando que muchas viviendas presentan fallas estructurales, eléctricas o sanitarias que ponen en riesgo la seguridad de las familias. Especialistas advierten que la mala aislación térmica y la humedad en invierno aumentan las enfermedades respiratorias y los gastos energéticos en los hogares deteriorados. Por ello, Conadecus hizo un llamado a las autoridades para simplificar los trámites y reforzar el acompañamiento técnico, garantizando que el acceso a una vivienda segura y adecuada no se vea obstaculizado por barreras administrativas o por la brecha digital.