El acceso a la vivienda propia continúa alejándose para miles de familias chilenas. Un reciente informe sobre la evolución del mercado hipotecario reveló que, entre 2002 y 2023, el precio de las viviendas aumentó un 170%, mientras que los ingresos reales de los hogares crecieron solo un 57%. En otras palabras, el valor de las viviendas se incrementó tres veces más rápido que la capacidad económica de las familias.

Esta brecha ha tenido un impacto directo en el presupuesto de los consumidores. Mientras hace poco más de dos décadas un hogar destinaba cerca del 25% de sus ingresos al pago de un dividendo, hoy esa carga alcanza el 39,1%, lo que reduce considerablemente el margen para cubrir otras necesidades esenciales como alimentación, salud, educación y transporte.
Desde CONADECUS, esta tendencia refleja una creciente presión sobre la economía familiar y evidencia que el acceso a una vivienda digna se está transformando en un desafío cada vez mayor para los consumidores.
“Cuando el precio de las viviendas crece muy por encima de los ingresos, las familias no solo enfrentan mayores dificultades para acceder a una casa propia, sino que también deben asumir niveles de endeudamiento más altos y por períodos más prolongados. Esto limita su capacidad de ahorro y aumenta su vulnerabilidad financiera”, señaló Hernán Calderón, presidente de CONADECUS.
La organización enfatiza que la vivienda constituye uno de los gastos más importantes para cualquier hogar, por lo que resulta indispensable avanzar en políticas públicas que permitan mejorar la oferta habitacional, facilitar el acceso al financiamiento y fortalecer mecanismos que contribuyan a equilibrar el mercado inmobiliario.
Asimismo, CONADECUS hace un llamado a quienes estén evaluando la compra de una vivienda a revisar cuidadosamente su capacidad de pago, considerar escenarios de variación en las tasas de interés y evitar comprometer una proporción excesiva de sus ingresos en créditos hipotecarios.
Para la organización, el acceso a la vivienda no debe convertirse en un factor de sobreendeudamiento permanente. Garantizar condiciones que permitan a las familias acceder a una vivienda sin poner en riesgo su estabilidad financiera es un desafío que requiere la participación coordinada del Estado, el sector financiero y el mercado inmobiliario.
Finalmente, CONADECUS reitera que proteger el poder adquisitivo de las familias también implica abordar las dificultades de acceso a bienes esenciales como la vivienda, cuyo costo ha evolucionado muy por encima de la realidad económica de la mayoría de los hogares chilenos.