Desde agosto de 2026 comienza una nueva etapa de la Reforma de Pensiones que incorpora la Cotización con Rentabilidad Protegida (CRP), un aporte de cargo de los empleadores que busca proteger parte de las cotizaciones frente a las variaciones del mercado y contribuir al financiamiento del sistema previsional.

La medida forma parte de la Ley N.º 21.735 y comenzará a aplicarse de manera gradual a partir de las remuneraciones correspondientes a agosto de 2026, cuyos pagos de cotizaciones se realizan en septiembre.
¿Qué es la Cotización con Rentabilidad Protegida?
La CRP es una cotización de cargo del empleador que será administrada a través del Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP).
Para cada trabajadora y trabajador, el aporte se registrará como un Bono de Seguridad Previsional (BSP). Este bono estará expresado en UF y generará intereses, con una rentabilidad mínima garantizada por el Estado.
La idea es que este monto no se pierda producto de las fluctuaciones de los mercados financieros y que, cuando la persona se jubile, se incorpore a sus recursos previsionales.
De acuerdo con ChileAtiende, mientras se acumula, el bono no puede transferirse ni embargarse.
¿Quién paga esta cotización?
Un punto importante es que la CRP no se descuenta del sueldo líquido de las personas trabajadoras.
Se trata de un aporte adicional que debe realizar el empleador sobre la remuneración imponible.
A partir de las remuneraciones de agosto de 2026, el empleador deberá destinar un 0,9% a la CRP. Posteriormente, desde agosto de 2027, este porcentaje aumentará a 1,5%.
Por ejemplo, considerando únicamente el aporte correspondiente a la CRP:
- Con una renta imponible de $500.000, el 0,9% equivale a $4.500.
- Con una renta imponible de $800.000, equivale a $7.200.
- Con una renta imponible de $1.000.000, equivale a $9.000.
Estos montos no se descuentan del sueldo de la persona trabajadora, sino que corresponden a un aporte adicional del empleador.
¿Qué pasará con ese dinero?
La CRP tiene un doble objetivo.
Por una parte, permitirá financiar durante un período transitorio el Beneficio por Años Cotizados, destinado a mejorar las pensiones de actuales y futuras personas pensionadas.
Por otra, el aporte realizado a nombre de cada trabajador quedará registrado como un Bono de Seguridad Previsional, que generará intereses y será devuelto cuando la persona se jubile.
Es decir, el dinero no se entrega inmediatamente a la persona trabajadora, sino que se acumula para formar parte de sus recursos previsionales futuros.
¿Cómo se devolverá la CRP?
Cuando la persona cumpla la edad legal para pensionarse por vejez, o acceda a una pensión anticipada cumpliendo los requisitos correspondientes, el Bono de Seguridad Previsional se transformará en un Bono Amortizable.
Este incorporará la rentabilidad generada durante el período y será pagado en 240 cuotas mensuales, equivalentes a 20 años. Los pagos se realizarán a la cuenta de capitalización individual de la AFP o compañía de seguros correspondiente.
Por lo tanto, la devolución no será mediante un pago único al momento de jubilarse, sino a través de cuotas mensuales durante 20 años.
¿Qué ocurre si la persona fallece antes de jubilarse?
La normativa también contempla esta situación.
Si una persona fallece antes de cumplir la edad de jubilación y no existen beneficiarios de una pensión de sobrevivencia, el monto generado por la CRP podrá ser recibido por sus herederas y herederos, bajo las mismas condiciones establecidas para su pago.
¿Cómo aumentará la cotización?
La CRP forma parte de un aumento gradual de los aportes previsionales de cargo del empleador.
Desde agosto de 2026, el aporte total del empleador al sistema llegará a un 3,5%, distribuido entre la cuenta individual, la CRP y otros componentes del Seguro Social.
En agosto de 2027, el aporte total aumentará a 4,25%, y continuará incrementándose progresivamente hasta alcanzar un 8,5% en 2033. En ese momento, un 1,5% corresponderá a la CRP y un 4,5% irá directamente a la cuenta de capitalización individual.
La CRP, además, tendrá un carácter transitorio. A partir de 2045 comenzará a disminuir gradualmente hasta desaparecer en 2054, momento en que esos recursos pasarán a destinarse a las cuentas individuales de las personas trabajadoras.
¿Qué deben saber las personas trabajadoras?
Para las y los trabajadores, uno de los aspectos más relevantes es que la CRP es de cargo del empleador, por lo que no debería significar una disminución de la remuneración líquida producto de este nuevo aporte.
Además, cada persona podrá revisar la información relacionada con sus cotizaciones al Seguro Social y conocer los períodos, remuneraciones imponibles, tasas y montos pagados.
La implementación de esta nueva cotización constituye uno de los cambios relevantes de la Reforma de Pensiones y será importante que las personas trabajadoras conozcan cuánto se está cotizando a su nombre y cómo estos recursos se incorporarán a su futura pensión.
CONADECUS recomienda mantenerse informado y revisar periódicamente el registro de las cotizaciones previsionales para verificar que los aportes correspondientes estén siendo correctamente declarados y pagados.