Noticia | 24 Agosto 2026

Empaquetadores vuelven a los supermercados: un cambio que pone en el centro los derechos laborales

Del trabajo basado en propinas al empleo formal: el regreso de los empaquetadores a los supermercados abre una discusión sobre la importancia de garantizar condiciones laborales dignas y claras.


La tradicional figura del empaquetador está regresando a los supermercados chilenos, pero esta vez con una diferencia relevante: quienes cumplen esta función son contratados directamente por la empresa y reciben un sueldo fijo, en lugar de depender de las propinas de los clientes.

Cencosud confirmó que esta modalidad comenzó a implementarse en supermercados Jumbo, bajo el cargo de “asistentes de servicio”. Su función es apoyar a los consumidores durante el proceso de embolsado y agilizar la atención en las cajas. La compañía señaló que estos trabajadores no reciben ni solicitan propinas.

Para CONADECUS, esta noticia resulta especialmente relevante porque el antiguo modelo de los empaquetadores estuvo durante años asociado a una forma de trabajo informal, donde los ingresos dependían principalmente de la voluntad de los consumidores.

Un trabajo que marcó a generaciones

Durante años, ser empaquetador fue para muchos jóvenes una de sus primeras experiencias laborales. Especialmente para estudiantes, representaba una alternativa para generar ingresos mientras continuaban sus estudios.

Sin embargo, el modelo basado en propinas también significaba una importante incertidumbre respecto de los ingresos y de las condiciones en que se desarrollaba la actividad.

La Dirección del Trabajo ya había establecido hace años que, cuando un supermercado recibe los servicios de un empaquetador y ejerce sobre él facultades de dirección o mando, pueden configurarse los elementos propios de una relación laboral.

Por eso, que hoy este trabajo vuelva bajo una modalidad de contratación directa constituye un cambio importante.

¿Por qué esto también importa a los consumidores?

Aunque se trata principalmente de una materia laboral, desde la perspectiva de los consumidores también existe un elemento que no debemos perder de vista: las personas que trabajan en los espacios donde realizamos nuestras compras forman parte de la experiencia de consumo y deben desarrollar sus funciones bajo condiciones claras y dignas.

El consumidor no debería asumir que debe pagar una propina para recibir un servicio que forma parte de la operación del supermercado cuando quien realiza esa labor ya cuenta con una remuneración por parte de la empresa.

En este nuevo modelo, el empaquetador cumple una función dentro del proceso de compra y su remuneración proviene de su relación laboral con la compañía, no de una obligación del consumidor.

Del “empaque” al trabajador con derechos

El regreso de esta figura también permite mirar hacia atrás y preguntarnos cuánto ha cambiado la relación entre las empresas, sus trabajadores y los consumidores.

La prohibición de las bolsas plásticas, el crecimiento de las cajas de autoservicio y posteriormente la pandemia transformaron profundamente este oficio y terminaron reduciendo su presencia en los supermercados.

Hoy reaparece, pero bajo una lógica diferente.

Para CONADECUS, lo importante es que este regreso venga acompañado de formalidad, transparencia y respeto por los derechos de quienes realizan el trabajo.

Porque detrás de una compra en el supermercado no solo hay precios, productos y promociones: también existen trabajadores que hacen posible que esa experiencia funcione.

Un trabajo que para muchos fue su primera oportunidad laboral vuelve a las cajas, pero esta vez con una diferencia fundamental: sueldo y contrato.

Desde CONADECUS valoramos que las nuevas modalidades de atención incorporen relaciones laborales formales y condiciones claras, porque una experiencia de consumo responsable también debe considerar a quienes trabajan detrás de ella.

Publicado por
Conadecus