La implementación de este sistema de información integral aumenta los rechazos de solicitudes y exige una mayor responsabilidad financiera a los consumidores.

El sistema financiero chileno enfrenta un cambio estructural que está redefiniendo la obtención de préstamos para la vivienda. La puesta en marcha del Registro de Deuda Consolidada, impulsado por la modernización de la información financiera, ha establecido un estándar de transparencia total que elimina las deudas ocultas y pone fin a la práctica histórica de los denominados “creditazos”.
Transparencia total del endeudamiento El nuevo modelo permite a las entidades financieras visualizar de manera íntegra y unificada el nivel de compromiso financiero de cada solicitante. A diferencia del sistema fragmentado anterior, este registro ahora incorpora:
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Créditos bancarios tradicionales.
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Obligaciones con mutuarias y deudas en casas comerciales.
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Condiciones de aval o codeudor solidario.
Impacto en el mercado y criterios de aprobación Este mayor acceso a la información ha provocado un efecto inmediato: el aumento en los rechazos de solicitudes de crédito hipotecario. Con datos más completos, las instituciones financieras han endurecido sus criterios de evaluación, priorizando ahora a aquellos perfiles que presentan una menor carga financiera y una capacidad de pago que se pueda comprobar fehacientemente.
La postura de CONADECUS Desde la Corporación Nacional de Consumidores y Usuarios (CONADECUS) advierten que, si bien la medida promueve una evaluación más responsable, también puede generar la exclusión de consumidores que verán restringido su acceso al financiamiento. Por este motivo, la organización hace un llamado a la ciudadanía a:
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Informarse adecuadamente sobre su situación financiera personal antes de realizar una solicitud.
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Exigir transparencia total en los procesos de evaluación llevados a cabo por las entidades bancarias y financieras.