El Gobierno activa plan de cobro del CAE que podría afectar a más de 500 mil deudores, mientras el alza del costo de vida presiona a los hogares chilenos.

El Gobierno, a través de la Tesorería General de la República, ha iniciado un nuevo plan de cobro del Crédito con Aval del Estado (CAE), marcando un giro significativo en la política de recuperación de esta deuda estudiantil que podría afectar a más de 500 mil personas a nivel nacional. Esta medida contempla una estrategia diferenciada según el nivel de ingresos de los deudores, evaluando acciones judiciales, demandas ejecutivas, embargos o retenciones de fondos para aquellos con altos ingresos, y priorizando mecanismos de regularización mediante convenios de pago para los segmentos de ingresos medios. Una de las mayores preocupaciones es la posibilidad de implementar mecanismos de cobro más directos, como la retención de devoluciones de impuestos o eventuales descuentos desde cuentas bancarias. Ante este escenario, organizaciones de defensa del consumidor advierten que muchos deudores desconocen sus derechos frente a estos procesos, así como las herramientas legales disponibles para enfrentar eventuales cobros indebidos o desproporcionados, considerando que una parte importante pertenece a generaciones que accedieron a la educación superior bajo condiciones crediticias altamente cuestionadas. Expertos alertan sobre la asimetría entre las instituciones encargadas de la cobranza y los consumidores, quienes muchas veces desconocen aspectos clave como la prescripción de deudas, la legalidad de ciertos cobros o las instancias de defensa disponibles.
Paralelamente, el aumento del costo de vida continúa impactando a los hogares en Chile, generando un escenario de mayor presión financiera. Factores como el alza en combustibles y servicios básicos han configurado un panorama complejo, llevando a muchas familias a recurrir al crédito, lo que incrementa el riesgo de sobreendeudamiento con consecuencias económicas y sociales relevantes. Frente a esta situación, se destaca la importancia de fortalecer la educación financiera y promover políticas que protejan a los consumidores frente a prácticas abusivas. Además de la preocupación por el CAE y el costo de vida en general, se suma una deuda acumulada que supera los 800 millones de dólares en el sistema eléctrico chileno, manteniendo en alerta a autoridades y expertos. Aunque el Gobierno busca mecanismos para evitar un impacto inmediato en las cuentas de luz, no se descarta que estos montos deban ser recuperados a futuro, lo que podría implicar aumentos progresivos para los consumidores. Desde el ámbito de la defensa del consumidor, se enfatiza la importancia de transparentar los mecanismos de cálculo tarifario y garantizar que cualquier ajuste sea debidamente informado y justificado. Por otro lado, en el marco del fin de semana largo por Semana Santa, autoridades y organizaciones de defensa del consumidor han reiterado el llamado a informarse sobre los derechos en el comercio, dado que no corresponde a un feriado irrenunciable y el comercio opera con normalidad, lo que implica una mayor exposición a prácticas como variaciones de precios y ofertas poco claras. Se recomienda prestar atención a la información entregada al momento de comprar, conservar comprobantes y revisar políticas de cambios y devoluciones, enfatizando que los derechos básicos deben ser respetados en todo momento.